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Preguntas Comunes |
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Para responder ampliamente a esta pregunta
recomendamos
visitar el sitio http://www.orgonomia.com.ar
creado por Los Orgones, con el propósito de difundir tal
disciplina.
De cualquier forma, en síntesis, Wilhelm Reich fue el creador de la Orgonomía y ésta se trata del estudio de la energía vital, que llamó orgón. Esta energía está relacionada con el origen y evolución de la vida, con las emociones y con los fenómenos climáticos. Reich estudió cada uno de estos ámbitos (psicología profunda, biología y estados de la atmósfera) desde su punto de vista, esto es, como funciones de la energía de la vida. A este conjunto amplio y heterogéneo de estudios llamamos Orgonomía. Nuestro Centro la define como el estudio
sistemático
de las funciones de la energía vital dentro y fuera del tejido
vivo.
El libro ideal para comenzar es La Función del Orgasmo de W. Reich, editado por Paidós, porque está considerado la autobiografía intelectual de Reich. (Es una edición corregida por él mismo en 1948, y contiene un resumen de sus teorías hasta esa fecha).
Los coordinadores del Centro iniciaron su actividad
como terapeutas dentro del marco del Psicoanálisis
freudiano.
Alli estudiaron por primera vez el Análisis del
Carácter.
Los buenos resultados obtenidos con la aplicación de estas
técnicas
aumentaron su interés por la obra de WR, y por ello se dedicaron
de lleno a estudiarla y corroborarla. A lo largo de estos treinta
años fueron desarrollando una forma propia de trabajo. Se
podría decir que es un desarrollo del análisis del
carácter,
pero incluye también el uso de acumuladores y la acción
directa
sobre la musculatura mediante masajes, respiración, frotaciones,
hidroterapia,etc. Pero en última instancia, lo que
sustenta
todos los procedimientos y recursos es el trabajo sobre el
vínculo
paciente-terapeuta. Esto también fue destacado por Reich en
términos
psicoanalíticos como la importancia de la elaboración de
la transferencia negativa hacia el analista, y la importancia de la
entrega
en el proceso terapéutico. Se emplean también
técnicas
analíticas (interpretación, análisis de
sueños,
etc) pero sólo en ocasiones.
Hasta aquí no habría grandes diferencias con lo expuesto por Reich. La separación se marca respecto del objetivo terapéutico, que va más allá del desarrollo del reflejo del orgasmo. Se busca el logro y mantención de la potencia orgástica. Cuando este objetivo es alcanzado, el paciente entra por sí mismo en un proceso de desacorazamiento más profundo y definitivo que lo lleva a enfrentar nuevamente la situación perinatal, en que se sentaron las bases de su carácter. Durante esta fase del tratamiento, no es posible trabajar sobre contenidos, pues se trata de una etapa presimbólica de la vida. Por ello se trabaja sobre estructuras bioenergéticas que expresan la situación perinatal. En realidad, son siempre estas formas perinatales las que sostienen todos los rasgos de carácter, pero no es posible acceder a ellas en la terapia si no se ha logrado antes que la percepción del paciente se desplace de los contenidos (simbólicos, generados por estas formas a lo largo de la historia personal) a las formas (rasgos de carácter, hábitos, acorazamiento muscular, postura corporal). Una vez agotados los contenidos, y llevadas las formas del carácter, "vacías" a la superficie, al ser analizadas, se presentan cada vez más claramente como fragmentos de la experiencia perinatal. Reich dice que la forma es movimiento congelado: aquí se trata de los primeros movimientos detenidos, acorazados, en un intento de defensa frente a la enorme intensidad de los estímulos perinatales. Aquí surge claramente la diferencia mayor: toda acción terapéutica se basa en última instancia en la capacidad del terapeuta para resonar, esto es, para experimentar en sí mismo, estos "movimientos detenidos", o formas perinatales puras (a las que llamamos "Matriz Biológica"). La resonancia permite la comprensión directa de la "forma" del paciente, y permite acompañarlo en el proceso de hacer conscientes estas formas puras. Aquí ya no hay posibilidad alguna de interpretación o análisis del carácter; por ello sólo un terapeuta que haya pasado personalmente por este proceso puede acompañar a un paciente en esta etapa. Precisando lo anterior: La secuencia causal sería una estructura de árbol, cada vez más ramificada, donde cada nuevo elemento surge por polarización (el mecanismo descripto por Reich de la formación de una defensa como una expresión simultanea de la antítesis impulso - represión) de una estructura anterior (o pulsación) más amplia: Matriz biológica -
rasgos de carácter
- contenidos (historia personal)
La terapia debe recorrerla en el sentido contrario, partiendo del análisis de los contenidos (simbólicos), al de los rasgos caracteriales. Y de éstos a las formas impresas en el nacimiento. Dado que el proceso de acorazamiento es inconsciente, el proceso terapéutico consiste en hacer el camino de vuelta en forma consciente, desplazando la percepción, "viendo" por primera vez, los hechos como contenidos, las formas del carácter como defensas, y finalmente accediendo a la matriz perinatal, como forma de todas las formas. En la percepción del terapeuta, toda conducta del paciente es expresión de la matriz perinatal, pues es la matriz la que se expresa a través de rasgos de carácter y contenidos. De hecho, la percepción de las formas perinatales por parte del terapeuta es lo que va dando una dirección al proceso terapéutico. Debo insistir que sólo un terapeuta que haya tomado contacto con sus propias formas perinatales está en condiciones de identificarlas en sus pacientes. El Desplazamiento de la Percepción busca un tipo de contacto directo, no mediado por las formaciones intelectuales. Esto sólo es posible si el flujo energético es libre dentro del organismo, tal como fuera de él. El carácter limita el flujo energético ajustándolo a una esterotipia determinada (patrones de pensamiento, represión de emociones, selección de estímulos, etc), por ello la terapia apunta a la disolución de todas las formas repetitivas, mecánicas, e inconscientes en que se expresa el carácter. Este punto es fundamental para comprender la diferencia entre el enfoque del Desplazamiento de la Percepción y la Orgonomía Clásica, tal como la presenta Reich en sus obras. Para Reich, el trabajo terapéutico de desacorazamiento culmina en el logro de la potencia orgástica, característica de lo que él llama "carácter genital". Para el Desplazamiento de la Percepción, el trabajo prosigue, hasta el logro de la disolución de todas las formas rígidas del carácter, desarrolladas durante la historia personal. Culmina en el contacto con la forma impresa como matriz en el nacimiento, de la cual todas las otras provienen como polarizaciones o defensas particulares (sub-formas) frente a eventos específicos. No hay nada establecido en forma estricta;
depende mucho de los objetivos que se vaya planteando el mismo paciente
y de los resultados que se obtengan. Como se trata
básicamente
del proceso de desacorazamiento, algunas personas consideran cumplido
su
objetivo terapéutico personal cuando logran superar alguna
molestia,
fobias, limitaciones o transtornos psicosomáticos; otros
están
interesados en avanzar más, en lograr un mayor conocimiento de
sí
mismos, otros, que desean prepararse como terapeutas, aspiran a una
mayor
transformación y profundidad. Sin embargo, en
términos
de duración en tiempo, varía de persona a persona.
Lo que sí puedo decir, es que desde el punto de vista de los
terapeutas,
si no se alcanzan determinados resultados hacia los dos años y
medio
o tres, se considera desaconsejable continuar.
Por otra parte, dado que desarrollar defensas caracteriales es inherente a la naturaleza humana, y es un proceso continuo a lo largo de la vida, los investigadores y terapeutas del Centro han convertido la "terapia" en estilo de vida, en una forma de convivencia (esto está descripto brevemente en la página sobre técnica terapéutica), en la cual uno se siente expuesto todo el tiempo, sin tregua; así, todas las reacciones defensivas (hasta las más infantiles) se agudizan, lo que hace posible el trabajo terapéutico constante. No, hay personas
de todas las edades.
Lo que sí, es importante, en el caso de niños y
adolescentes
o jóvenes, el objetivo terapéutico varía en cierto
sentido, porque ellos están en un proceso de maduración
yoica
y en edad de desarrollar un carácter. Por lo que se
intenta
colaborar en el desarrollo de un carácter lo más amplio y
flexible posible, no neurótico. La intervención
terapéutica
vendría a colaborar en la resolución no neurótica
de los conflictos y la maduración del yo.
En general, los pacientes son personas en
crisis vital, en búsqueda de respuestas. La crisis vital
se
manifiesta muchas veces en ataques de pánico, falsos infartos o
diferentes transtornos psicosomáticos. Como norma se evitan las
clasificaciones usuales, y todo el trabajo se centra en las sensaciones
de la persona, y en la observación del flujo y bloqueo
energéticos
en el cuerpo. Sobre estos fenómenos se actúa,
empleando
diversos recursos, sean masajes, acumuladores de orgón,
hidroterapia,
y recursos del análisis del carácter (descripción
de la expresión biológica y de los rasgos del
carácter,
interpretaciones, análisis de sueños, etc). Nuestro mayor
hallazgo como complemento al proceso terapéutico ha sido la
utilización
de la cámara de flotación descubierta por el Dr. John
Lilly, ya que ella aísla los bloqueos para la
autopercepción
del paciente.
Reich desarrolló el concepto de Coraza
Caracterológica; proceso mediante el cual las personas crean una
especie de "armadura" psíquica y muscular para protegerse, no
sólo
de los golpes del mundo exterior sino de sus propios deseos e instintos
naturales.
Esta coraza se forma a través del bloqueo de la energía que fluye por el cuerpo, quedando ésta atrapada en ciertas zonas, que se tornan más rígidas e insensibles y conformando así la postura corporal característica del individuo, donde cada zona bloqueada encierra emociones reprimidas. La Coraza Caracterológica es mantenida
por la persona mediante hábitos corporales y actitudes
típicas
de comportamiento físico originadas por esa determinada
disposición
del cuerpo.
Hasta cierto punto, todos tendríamos corazas caracterológicas, aunque algunos están más acorazados que otros.
Esta forma de vida que desarrolla el ser humano,
al no ser natural, sino implantada desde el momento de su nacimiento,
le
impide la plena experiencia de placer y libertad, ya que suprime
manifestaciones
vitales y autorregulatorias.
Ahora bien, debido a que la coraza comienza a
gestarse desde el primer día de vida, la persona no llega a
conocer
(o al menos recordar conscientemente) otra forma de existencia sin
ella,
por lo que percibe a ésta como sana: "...llevan tanto tiempo
enfermos que creen que la enfermedad es salud..." (Peter Reich,
Libro
de Ensueños, 1973).
A raíz de
esta falsa idea de salud y el
encuentro con los otros, es que puede surgir la llamada Peste o Plaga
Emocional,
que se manifiesta como un fenómeno de irracionalidad y
destructividad
inconsciente hacia aquello que pueda insinuar la salud o libertad plena
que se encuentra limitada en ellos por su propia coraza.
Podemos diferenciar una reacción de
plaga de una reacción racional cuando tratamos los motivos de
dicha
reacción, ya que cuando son de plaga aparecen inevitablemente la
angustia o la cólera. Además, la acción y la
razón
dada en una de ellas nunca son congruentes. El verdadero motivo siempre
se encubre y se lo reemplaza por otro aparente.
Un individuo afectado de plaga impone a los
demás
"por la fuerza" su manera de vivir; no tolera opiniones que amenacen su
coraza o que pongan de manifiesto sus motivos irracionales. Lucha
contra
otras formas de vida, aunque no lleguen a afectarle, ya que le
representan
una provocación y un peligro sólo por el hecho de su mera
existencia.
La disposición a la plaga emocional
es general. No existen individuos completamente libres de ella, como
tampoco
existen otros totalmente afectados por ella.
Donde quiera que existan corazas caracterológicas, existe al menos la posibilidad de un efecto crónico o de un agudo estallido de la plaga emocional.
La Idea Virus es un concepto que resulta diluyente
o paradojal para los esquemas de pensamiento del paciente. El
intelecto
por su tendencia natural a generar estructuras lógicas y
consistentes,
a justificar y generalizar, se ve enfrentado a una tarea
imposible:
incluir o asimilar una contradicción. No se trata de
contradicciones
lógicas en el sentido de la lógica formal, sino de
expresiones
que contradicen las hipótesis existenciales más
básicas
de la persona. Son ideas con gran carga emocional.
De ese modo la actividad del intelecto, en su intento
defensivo, inadvertidamente disuelve estructuras en lugar de construir
otras nuevas. Se dice que la idea virus es una idea en favor de
las
sensaciones, en dirección al contacto directo, todo lo contrario
de las formaciones intelectuales comunes, que aumentan la distancia,
separan
del contacto directo, lo simbolizan. La disolución de
ideas
libera energía fijada, y es la energía libre en el cuerpo
la que permite el contacto directo.
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