|
Preguntas Comnes
|
| Consulta 3. |
|
Me
interesaría saber si conocen
algún terapeuta u organización de Buenos Aires que lleve
a cabo terapias o talleres como los que ustedes imparten. Asimismo,
quisiera
saber cuales son las diferencias en cuanto a los resultados o cambios
que
produce esa terapia, en relación al psicoanálisis
clásico,
el cual en dos años de terapia me permitió entender
muchas
de las causas de mi personalidad, pero con la que no pude realizar los
cambios que me proponía.
La experiencia que usted refiere, de la curiosidad y expectativa que despiertan las teorías reichianas seguidas por una sensación de vacío producida por las dificultades para contactar sus obras y a personas que compartan sus ideas, es una experiencia común a todos los que nos acercamos a la Orgonomía. La obra de Reich nunca fue incorporada a las instituciones de la cultura, y los desarrollos post-reichianos hans sido llevados adelante por profesionales o por pequeños grupos que funcionan como islotes, con muy limitada comunicación entre sí. Por este motivo usted encontrará casi tantas Orgonomías como orgonomistas. Esta es la razón principal por la que, si bien funcionan varios grupos en Buenos Aires, ninguno de ellos practica la Orgonomía del mismo modo que lo hacemos aquí en el Centro. Una de las características que nos diferencian de otras agrupaciones es que nosotros, al igual que Wilhelm Reich, partimos de una formación psicoanalítica freudiana. Nuestra experiencia de más de veinte años nos ha permitido continuar los desarrollos teóricos y terapéuticos de Reich. Entre éstos se encuentra lo que nosotros llamamos el Psicoanálisis de la Forma. Como usted ha tenido oportunidad de experimentar en su terapia, el Psicoanálisis freudiano tiene como objetivo traer nuevamente a la conciencia las representaciones inconscientes. Estas se traslucen en el material de análisis (sueños, actos fallidos, comunicaciones en general, asociaciones libres, etc.) A estos elementos que constituyen el material se los suele llamar contenidos. Wilhelm Reich desarrolló la técnica del Análisis del Carácter, que incluye dentro del material del análisis la expresión total del paciente, esto es, además de los contenidos, el modo en que éstos son presentados, junto con la postura corporal y todas las manifestaciones mecánicas y estereotipadas de la conducta del paciente. Ahora bien, la expresión total del paciente puede tratarse como contenido, esto es, del mismo modo que en el análisis clásico se trataba por ejemplo, un acto fallido o un sueño. Es decir, es posible analizarlo en busca de su contrapartida inconsciente, una representación, que también, por supuesto, es un contenido. De este modo el análisis se mantiene siempre en un plano simbólico, lo que, como usted muy bien dice, permite conocer y comprender intelectualmente, pero lamentablemente los cambios que se logran no satisfacen ni las necesidades ni las expectativas de pacientes y terapeutas. Sin embargo, al entrar en contacto con este gran volumen de material, uno descubre que todas, absolutamente todas las acciones (y omisiones) cotidianas son, de hecho, contenidos, material de análisis, y que cada uno de estos contenidos expresa de algún modo a la personalidad total, cierta identidad, cierto modo. La producción de contenidos de algún modo idénticos es incesante, y también, por consiguiente, la actividad que los genera. Esta actividad generadora de contenidos idénticos es lo que llamamos forma. Nuestro análisis se ocupa del movimiento (forma) y no de sus consecuencias (los contenidos producidos). Al hacer esto, abandonamos el plano simbólico e ingresamos de lleno en el plano de lo que llamamos biofunciones o matrices. Sólo actuando en este plano, donde se generan las conductas, es posible lograr efectos terapéuticos satisfactorios. Espero que esto
le resulte útil como un
principio de respuesta a sus interrogantes, que apuntan a cuestiones
fundamentales.
|
|
©Copyright 1997-07 |